Seres del mundo invisible

 

Susana anhelaba a diario que fueran vacaciones para ir a visitar a sus abuelos. Ahí podía correr libremente entre la milpa y los árboles de mandarina, y escuchar a su abuela hablar sobre los increíbles seres invisibles que convivían con la gente del pueblo otomí.

Autor: Iván Pérez Téllez
Ilustración: Citlalin Arcos