Moquito. El secreto del convento mutante

 

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Debajo del aspecto inocente, deliberadamente infantiloide de Moquito y sus chistes, autocalificados de babosos, se esconde el ingenio mordaz y afilado de un hombre de refinada malicia.

Moquito, a diferencia de otros niños de los cómics como Mafalda o Charlie Brown, no es un adulto en un cuerpo infantil, no emite sentencias profundas, no es un filósofo existencialista como los personajes de Peanuts.

Más cercano a Calvin, el de Hobbes, a Moquito le gusta el desmadre, el relajo, el vacilón.
Bef